Dragón de barrio

Te estoy mirando.
Pero, ¿qué estás buscando?

Me has pillado.
Tus ojos se clavan con los míos, espero que no puedas apreciar el miedo que está brotando por cada zona de mi piel. El sudor comienza a brotar con centenares de escalofríos que no logro entender.

Oh no. Ahí vienes​. Sonriente y con paso firme, tus ojos intentan librar una batalla y parece que has encontrado con quién vas a luchar. Tus pupilas no permiten que escapen las luces que se escapan de las mías, ¿qué quieres?

Estás muy cerca, mi corazón está temblando de rabia, furia y vergüenza, ¿qué hago?

Otra vez mi mente empieza a navegar por el complejo mundo de las fantasías.

Cuando llegas a mí, te quedas quieto momentáneamente, con aires chulescos lanzas una fuerte llamarada, de color azul, azul muy intenso, que se siente como el calor del verano.

¿Y ahora qué… Dragón?

¿Vienes sola?

“Tristeza” esta vez ha venido sola.

“Dolor” sólo sale en situaciones estelares, menos mal.

Hoy solo ha venido acompañada de la señora “Lágrimas”. Últimamente, cuando ésta sale, se manifiesta con firmeza, que locura.

Pero… ¿Por qué?

Ah sí, acabo de recordarlo.

Quedaron a raíz de un mensaje. Que inoportuno mensaje.

No salen mucho de “fiesta” aunque, cuando lo hacen, arrasan y lo saben.

Agh recogerse ya, por favor, ¿no veis que sois ya muy mayores?

Vive

Sentimiento desgastado, ¿dónde vas?, haces daño.

No te pierdas en la lejanía, recógeme aquí sentada y desgastada.

Y si te vas… ¿y no vuelves? No te hundas en ese oscuro y frío mundo, que no te absorba, es absurdo.

Sal de ahí, corre, salta, huye, vive…

Vive sintiendo, vive soñando, vive siendo lo que crees que serás, porque ese día llegará, sin dejar de luchar, llegará.

Vive apreciando la vida, vive siendo como eres, puedes cambiar pero no lo hagas extremadamente.

Sé listo y vive.